martes, 10 de mayo de 2016

TARDES EN CASA





No hay nada mejor, que llegar a casa, después de trabajar y de recoger a mi hijo en ASPACE, si puedo un poco más pronto de su hora de salida, para cuando llega mi hija María, que ya es una "mujercita", 12 años, y viene solo en autobús de linea. Nos encuentra en casa.

Tiene llave, porque ya es mayor, bueno es mayor para tener movil, conexión a internet, cuenta en Instagram, su WhatsApp arde. No se como se pueden tener tantos grupos a la vez, hasta ella se asusta, cuando aparca el móvil al llegar a casa, normas de casa, y luego al cabo de un para de horas tiene como 200 mensajes no leídos, que agobio. Bueno también tiene e-mail, y demás pues si es mayor para esas cosas, es mayor para llegar a casa sola, vivo en una zona muy cómoda y no hay peligro a la hora que llega de que le pase nada. También tendría que ser mayor para ir a comprar, que a veces lo hace, para bajar a su perrita, que a regañadientes, suele cumplir, a quitar el lavaplatos, contadas veces, a hacer su cama, ya vamos reduciendo ya me caben contadas las veces que ayuda en casa en los dedos de la mano. Pero no me quejo, es sincera, cariñosa, responsable con sus estudios, casi nunca pierde las cosas y adora su hermano.

Bueno pues no le puede gustar más que llegar a casa, no sacar las llaves de su mochila llamar al portero que le abramos la puerta. Ya estamos en casa su hermano y yo.

Y empieza la tarde, todo lo que una madre trabajadora, como yo, pero privilegiada porque tengo jornada completa, no hago por la mañana, lo hago por la tarde, y contar lo que hago es una tontería, porque casi todas lo hacemos, y ahora muchos de vosotros también. Y como haga la lista de lo que tengo que hacer cada tarde me voy a coger un mosqueo.

Que cambio de chip y me quedo con lo bueno, ya han merendado y Maria a estudiar. Pero Dios Mío!!!! como una niña de 12 años, que está en 1º de la ESO tiene que estudiar tanto, yo no recuerdo que me pasara tan pequeña tantas horas delante de una mesa. No se si se me ha olvidado o creo que nos estamos volviendo locos y nos estamos equivocando con nuestros hijos y la presión que les metemos. Pero esto no es normal.

Para compensar eso no hay nada mejor que saber que mamá está ahí, aunque ya consigo que casi estudie sola, porque aun hay que ayudarla, pero ya muy poquito, sabe que estoy ahí. Siempre me ha gustado quedarme en casa por las tarde con mis hijos. Actualmente no tengo más remedio por que los cuido sola. Pero cuando he tenido canguro y ayuda todo el día también me quedaba en casa.

La teoría de que no es el tiempo que le dedicas a tus hijos sino la calidad del tiempo que le dedicas, lo pongo entre comillas. No dudo que es un fastidio no poderles dedicar más tiempo cuando tu trabajo no te lo permite. Pero creo que si puedes tus hijos los has de criar tu. Aún trabajando y con apoyos.

Insisto, soy una privilegiada porque trabajo hasta las 15:00 y la tarde se las puedo dedicar a ellos, pero no me pongo nada más cuando estoy con ellos.

Si le sumo a la calidad de los momentos que les dedico a ellos, el tiempo, me siento mejor. Y todo funciona mejor. 

Por eso Perico ya está en pijama, duchado, con la medicación tomada, a punto de cenar, la pizza en el horno, la lavadora dando vueltas, la ropa de mañana colocada en las sillas. Y yo escribiendo un montón de tonterías, que son eso tonterías, por lo cotidianas que son pero tan importantes que tus hijos se sientan protegidos.

Que podáis pasar muchas tardes de estudio en vuestra casa. No queda nada para el verano, las tarde se alargan y nosotros podremos irnos a dar un baño y a tomar un helado dentro de un mes y medio, y aparcaremos los libros y los horarios por un tiempo.

Bueno os dejo que se me quema la pizza. Un besoooo.

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